Una pantalla espectacular que nadie recuerda es dinero quemado. La tecnología en un stand solo se justifica si atrae, explica o cierra reuniones. Así elegimos nosotros qué montar en cada proyecto.
La que tiene un trabajo asignado. Antes de hablar de pantallas, definimos el embudo del stand: atraer desde el pasillo, retener con una experiencia y convertir en conversación comercial.
Muros LED con contenido en loop de alto contraste y elementos volumétricos como esferas LED. Su métrica es simple: cuántas cabezas giran. En InnoTrans la esfera de Talgo era visible desde tres pasillos.
Pantallas táctiles con configuradores, suelos interactivos y pantallas 3D sin gafas. El visitante que toca se queda una media de 3–4 veces más tiempo que el que solo mira.
Una experiencia VR guiada por un comercial es una reunión encubierta de 10 minutos. Los simuladores generan cola, y la cola genera conversaciones con todo el que espera.
Contratar tecnología suelta a un proveedor y el stand a otro. Sin integración en el diseño (cableado, estructura, sombras, ángulos de visión), la mitad del efecto se pierde. Por eso en nuestros proyectos la tecnología nace en el render 3D, con contenidos incluidos.
Pantallas LED de gran formato y elementos volumétricos luminosos visibles desde el pasillo; después, interactividad para retener y VR o simuladores para convertir.
Un loop de 60–120 segundos de alto contraste, sin audio dependiente, con el mensaje principal cada 15 segundos.
Sí cuando el producto lo justifica: genera cola, tiempo de permanencia y conversación comercial con quienes esperan.
Primera respuesta en menos de 24 horas. Presupuesto cerrado, llave en mano.